Mi Copa Argentina

Se vistió de Palermo y fue el dueño de la clasificación

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Rodrigo Javier Salinas emuló las grandes producciones de su entrenador en la etapa de futbolista; hizo vibrar a los hinchas de Godoy Cruz con sus tres goles en la victoria por 3 a 2 ante Olimpo. Por sus anotaciones en San Juan se quedó con la pelota del partido.

La nota exclusiva con Rodrigo Salinas

Actuaciones contundentes como la de Rodrigo Javier Salinas frente a Olimpo, no hacen más que transportar la mirada hacia el pasado de su entrenador, Martín Palermo. Con el triplete del delantero en favor de Godoy Cruz, volvieron a la memoria las noches apabullantes del ex símbolo de Boca. Pasó el tiempo y la efectividad del atacante tombino invita a pensar que recibió el legado de su técnico.
 
Las estadísticas de Salinas en el encuentro que le dio la clasificación a Godoy Cruz lo hicieron acreedor de la pelota del partido disputado en San Juan. "Es la segunda vez que marcó tres goles en un partido. Lo importante es llegar lejos con el equipo en la Copa Argentina, pero estar ahí en la tabla de goleadores del torneo es una alegría enorme. Me había tocado hacer tres goles contra Tigre, de local... Así que muy contento por sumar más a la cosecha del equipo", describió el autor de una versión muy superadora al marcar el segundo hat-trick de su carrera. El primero había sido el 12 de abril de 2010, en un 6 a 2 sobre Tigre, por la 14° del torneo Clausura. 
 
"Me voy contento. Hace años que el equipo está demostrando presencia y se merece el respeto en cualquier competencia. Los goles son consecuencias del trabajo del entrenador. La satisfacción de poder lograrlo en un partido es muy grande. No venimos a cumplir y nada más. Queremos ganar la Copa", explicó Salinas.

"Mas allá de mis tres goles, me llevo una satisfacción enorme en lo colectivo, hicimos un buen partido. Arrancamos un gol abajo, pero lo supimos remontar. Es una copa que prestigia mucho más a los jugadores. En otros países se juega y esta bueno que se dispute acá. Le tenemos que dar la importancia que se merece", sentenció el hombre que hizo sonrojar las gargantas de los hinchas del Tomba. Que los hizo cantar de felicidad...Como en otros tiempos lo hacía Martín Palermo.

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