Al igual que en 2016, River llega de manera irregular a la Final

Previo a la definición que le valió la conquista de su primera Copa Argentina, el Millonario fue derrotado por 4-2 ante Boca y sumaba un triunfo en sus últimos seis encuentros por el Torneo de Primera. En esta oportunidad, la caída frente a Gimnasia La Plata significó su quinta caída en los últimos nueve compromisos que afrontó por la Superliga (también logró una sola victoria). El sábado, desde las 19.15, se medirá con Atlético Tucumán para definir al campeón del certamen.
Fue un camino similar, prácticamente idéntico. Un comienzo fructífero en el Torneo de Primera que lo posicionó como uno de los candidatos al título y la posterior irregularidad que se contrapuso con el rendimiento evidenciado en la Copa Total Argentina, donde sólo conoce de victorias y eliminatorias superadas. Al igual que en 2016, cuando derrotó a Rosario Central en una Final épica, River transita un camino complejo en la previa al encuentro decisivo. La derrota por 2-1 sobre Gimnasia La Plata fue la quinta en los últimos nueve compromisos por la Superliga y lo alejó a doce unidades del líder Boca.
En la temporada pasada, el Millonario empezó su andar en el Torneo de Primera con tres triunfos y dos empates. Sin embargo, la racha final de una victoria, dos igualdades y tres caídas que se coronó con una dura derrota por 4-2 como local de Boca generó un manto de dudas en la previa a la Final ante Rosario Central. El estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba recibió una definición que tuvo todos los matices posibles y, después de remontar sendas desventajas en el marcador, favoreció al conjunto de Núñez por 4-3. Un triplete de Lucas Alario y el tanto decisivo convertido por Iván Alonso le permitieron alzar el trofeo integrador y sellar su clasificación a la Libertadores.
La historia en la presente Superliga se inició con tres victorias que le permitían compartir la cima con Boca. De todas maneras, River tenía su enfoque en las Copas: llegó a la definición del certamen integrador y a las Semifinales de la Libertadores. Esa caída con Lanús, que le remontó una desventaja de tres goles en la serie, influyó negativamente en la confianza del plantel encabezado por Marcelo Gallardo y generó un alejamiento de las principales posiciones del campeonato de la máxima categoría. El triunfo por 2-0 sobre Unión de Santa Fe fue la única alegría en una racha que incluyó tres empates y cinco derrotas. Curiosamente, al igual que el año anterior, perdió como visitante de Independiente y local de Boca en los dos clásicos disputados.
Atlético Tucumán, el sábado desde las 19.15, es el rival al que deberá derrotar para asegurarse la defensa del título en la Copa Total Argentina. Las campañas del Millonario en la competencia fueron idénticas, ya que obtuvo una seguidilla de triunfos ante los equipos que dejó en el camino para alcanzar la definición. La diferencia radica en que no necesita el triunfo para asegurarse la clasificación a la Libertadores del próximo año (ya accedió por su subcampeonato en el pasado Torneo de Primera). La consagración aparece como requisito excluyente para tener la oportunidad de revivir el clásico contra Boca en la próxima edición de la Supercopa Argentina, certamen que todavía no aparece en las vitrinas de ambos equipos.
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