Una transición muy rápida

Andrés Villafañe, entrenador de Guaymallén de Mendoza, comenzó su carrera como técnico apenas una semana después de haberse retirado de la práctica profesional. Conocé la historia del conductor de este humilde equipo que está en los 32avos. de final.
El paso de jugador a técnico que afrontan los futbolistas suele tener una duración de meses, e incluso años. Sin embargo, Andrés Villafañe hizo la transición en tiempo récord. Menos de una semana después de haber colgado los botines en Andes Talleres de Mendoza, asumió como entrenador de Atlético Trinidad de San Juan, equipo en el que había jugado entre 2009 y 2010.
Su inicio en el fútbol fue en 1995, con el club Chacras de Coria de Mendoza. Tras un paso por Huracán de San Rafael, volvió a su primer equipo para lograr el histórico ascenso al Argentino A de 2000. Ahí fue cuando la institución se fusionó con otras de la zona (Luján Sport Club y Mayor Drummond) y pasó a llamarse Luján de Cuyo. “Fue mi primer paso destacado en el fútbol, nos esforzamos para conseguir ese importante logro para la zona”, manifestó Villafañe. En 2005 se mudó a Mar del Plata para jugar en Aldosivi, conjunto donde consiguió su segundo ascenso, en este caso a la Primera B Nacional.
Pero, la comunicación del entrenador Andrés Rebottaro acerca de que no lo iba a tener en cuenta lo convenció a irse a Desamparados de San Juan. En ese club tuvo una prolongada estadía de cuatro años, que se dividió en dos períodos: 2005-2006 y 2007-2008 (en el medio jugó en Deportivo Maipú de Mendoza). A fines de 2008, retornó a su provincia natal para jugar en Gimnasia, donde estuvo una temporada, y posteriormente jugó en Atlético Trinidad. Los seis meses finales los disputó en Andes Talleres, convencido de abandonar esa actividad que lo había acompañado durante más de una década. Y así fue, aunque nunca supo que iba a comenzar tan pronto su camino como técnico.
“Me ofrecieron el cargo de un equipo que había arrancado muy mal, con cinco derrotas consecutivas. Hicimos una gran campaña, pudimos salvarnos del descenso dos fechas antes y casi clasificamos a la siguiente fase (terminó a sólo dos puntos). Lógicamente uno quiere seguir avanzando, así que acepté la oferta de Guaymallén”, expresó el joven técnico que comenzó esta carrera a mediados del año pasado, tras quince años transitando las canchas del torneo Argentino A y B.
En el conjunto mendocino, la realidad también favorece a Villafañe. Además de estar tercero en el campeonato local (13 puntos en nueve fechas, a ocho unidades del líder San Martín de Tucumán), Guaymallén consiguió el histórico logro de meterse entre los 64 mejores equipos de la Copa Argentina. Por este motivo, el balance es más que positivo para el entrenador: “Nos hicimos muy fuertes de visitante, ya que los tres partidos los ganamos en esa condición. Tuvimos un sólido funcionamiento, y mostramos que estamos bien tanto anímica como físicamente”, sostuvo.
De todas maneras, Villafañe no se conforma con lo hecho hasta ahora. “En la previa éramos el equipo de menos ruido en el Argentino B. Sólo dos jugadores quedaron de la temporada pasada, pero nos armamos correctamente y ensamblamos las piezas. Crecemos día a día, dimos vuelta muchos resultados adversos. Por eso creo que podemos seguir sorprendiendo en la Copa”, resaltó quien ya estuvo analizando a Deportivo Merlo, el próximo rival en el torneo. “Es un conjunto al que le cuesta convertir goles, pero que está muy firme en la parte defensiva. Sé que cambió de técnico, pero el actual (Néstor Ferraresi) es un referente del club, así que hay que cuidarse”, agregó.
Con respecto a la reacción de la Copa, el entrenador del equipo de la región central de Mendoza fue categórico: “Nos ha abierto posibilidades únicas. En la previa veíamos esta instancia como muy lejana, pero terminó dándose esta enorme chance de jugar contra equipos importantes, así que esperamos aprovecharla”. Por su parte, Villafañe, ferviente admirador de Carlos Bianchi por su manera de trabajo, espera cumplir su sueño de dirigir en la máxima categoría. “Estoy comenzando muy de abajo, motivo por el cual el camino se dificulta. Igualmente, hay que estar atento para evitar errores en las elecciones y en el manejo. Espero poder tener la chance”, finalizó.
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